Materiales biodegradables. Pensando en el futuro

Los materiales biodegradables son aquellos que en su mayor parte tienen un origen natural, suelen ser ‘orgánicos’ o fabricados a base de productos orgánicos, y por lo tanto se degradan/ o reciclan sin necesidad de procesos humanos. El calor del sol, la lluvia,  los hongos, el viento, la humedad y las bacterias pueden con ellos y los descomponen de forma natural.
La biodegradación es la descomposición de un organismo por la acción de otros seres vivos como hongos y bacterias, que lo utilizan de alimento. Una práctica que posteriormente se traduce en sustancias básicas para el resto de los seres de la cadena alimenticia. Se trata de un proceso fundamental de la naturaleza, puesto que sin él la Tierra se llenaría de residuos y la vida dejaría de existir ante la falta de realimentación de los procesos biológicos.
Es importante aclarar que un material se denomina no biodegradable cuando el tiempo que necesita para degradarse es extremadamente largo o supera la capacidad de los organismos descomponedores para procesarlos. Las bolsas  de plástico, por ejemplo, pueden llevar entre 100 a 200 años para degradarse; las latas de aluminio pueden tardar más de 450 años; los pañales desechables varían entre los 5 y los 120 años, dependiendo de sus materiales; y, las botellas de vidrio más de 4000 años.

Productos Biodegradables vs no Biodegradables

La diferencia entre ambos tipos de productos es abismal, la incidencia final en la naturaleza es el valor por el cual debemos medirlos. Para entender mejor la importancia de los productos biodegradables hablemos de las consecuencias de los productos no biodegradables.
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Bolsas de plástico: 12 a 20 años.
Botella de vidrio: cerca de 4000 años.
Calcetines hechos de lana: 1 a 5 años.
Cáscara de naranja: 6 meses.
Cáscara de plátano: 2 a 10 días.
Cuerda: 3 a 14 meses.
Envases de leche: 5 años.
Estaca de madera: 2 a 3 años.
Estaca de madera pintada: 12 a 15 años.
Filtros de cigarrillos: 1 a 2 años.
Hierro: 10000 años.
Papel: 2 a 5 meses.
Pañuelos hechos de algodón: 1 a 5 meses.
Seguramente en algún momento te habrás fijado que algunos productos conllevan la cita “producto biodegradable”, con esto tenemos la seguridad de que poseemos un producto ecológico biodegradable y que su desecho servirá para reutilizarse y convertirse en un nuevo producto.
 
 

Casas ecológicas de madera. Más ventajas de las que pensamos

Muchas personas han empezado a considerar que las casas ecológicas de madera son una de las construcciones que más respetan el medio ambiente. La madera es un aislante natural y es muy eficaz para aislar del frío y del calor. Esto significa ahorrar una gran cantidad de energía, si se compara con las casas de piedra, hormigón y ladrillo.
Además de ser un buen aislante térmico, la madera tiene también una función excelente de aislamiento acústico, por lo que las casas de madera son cálidas, tranquilas y relajantes, las casas de madera con certificación ecológica son una opción verde y económica. La tendencia de construir casas de madera o de adquirirlas ya prefabricadas corre paralela al gusto por lo ecológico, por las opciones naturales que además suponen un ahorro económico considerable frente a las alternativas que podemos considerar más convencionales.
La madera es un material renovable que, controlado mediante una producción sustentable, la convierte en una opción ecológica. Por la manera de construir este tipo de casas y la planificación cuidadosa de su construcción, comparadas con las casas construídas de materiales como piedra u hormigón, las casas de madera se construyen rápidamente. Esa construcción rápida genera un ahorro considerable.
La madera tiene una gran resistencia mecánica. Su ligereza no impide que a su vez sea un material sólido, capaz de ofrecer la misma protección que los muros construidos con ladrillos. No olvidemos que las estructuras de madera son habituales en casas construidas a la manera tradicional, y que la elección de este material obedece a su enorme solidez.
A su solidez se le suma una gran durabilidad, mucho mayor de la que se tiende a creer. Resisten bien al desgaste producido por humedad, viento y el sol y, en resumidas cuentas, su durabilidad es prácticamente eterna. Además, con el debido tratamiento de la madera, no suponen un riesgo mayor que las casas clásicas en caso de incendio. Muy al contrario, la madera es un material estable al fuego, que se consume muy lentamente cuando le atacan las llamas. Gracias a tratamientos con sustancias ignífugas, la combustión no es más rápida que la de un inmueble hecho de cemento, ladrillos y hormigón. dfbbfa720adc9f626bfec754da381620Su durabilidad es equiparable a la de otros materiales de construcción clásicos si se la trata adecuadamente. Sobre todo, es obligado hacerlo en determinadas regiones en las que las condiciones climatológicas lo exijan. Idealmente, conviene hacerlo en todos los casos. Bonita y diferente, así es como la ven muchos, pero también es cierto que culturalmente se asocia una casa de madera con una casa de menor calidad. Probablemente, pese demasiado la imagen de las tradicionales cabañas construidas con madera.
Sin embargo, nada hay más lejos de la realidad. Como puede comprobarse, las casas de madera pueden ser todo lo lujosas y espectaculares que uno pueda imaginar.
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Edificios innovadores que aprovechan el agua de lluvia

En países poblados como España, el agua de lluvia es recogida para ir a parar a través de bajantes y canalizaciones, a las redes municipales de saneamiento, sin que se pueda aprovechar para el consumo humano. Un informe de la agencia Europea de Medio Ambiente, advierte de que en España, el precio por el que los consumidores pagan por el agua cubre menos del 50% del coste del tratamiento de las aguas residuales, así que, puede que el precio del agua comience a incrementarse ¿Es el aprovechamiento del agua de lluvia y la utilización de las aguas grises de los edificios una solución eficiente y sostenible y que además puede evitar este incremento?
Es evidente que  el continuo crecimiento de la demanda de agua de buena calidad en cantidades suficientes para todos los usos, supone una evidente presión de cara al medioambiente. Se hace necesario tomar medidas para proteger las aguas comunitarias tanto en calidad como en cantidad.
En España el agua de lluvia no es recolectada por los propios edificios que crecen en nuestras ciudades, sino que pasa directamente al alcantarillado y a las redes municipales de saneamiento para su posterior tratamiento; además las lluvias son escasas y concentradas en el tiempo, y el modelo edificatorio en altura, permite poca superficie de recolección de agua de lluvia. El aprovechamiento del agua de lluvia, podría ser un recurso que garantizara, junto con otras estrategias, la llamada seguridad hídrica: que todos puedan beber, lavarse y regar los cultivos.
esquema-DEFINITIVO1Recoger el agua de lluvia supone utilizar el espacio de los tejados y cubiertas de un edificio para captar el agua que precipita desde el cielo. Esta agua será canalizada, filtrada y almacenada en un gran depósito o aljibe para su posterior uso cuando sea necesario. Los sistemas de captación de agua constan de los siguientes elementos:
Área de captación– Consistente normalmente en el tejado y las cubiertas así como de cualquier superficie impermeable. El material en que se realicen o que de mínimo la cubra las cubiertas deben ser inocuas para el agua (piedras, tejas de cerámica, etc.) y no contener ningún impermeabilizante que pueda aportar sustancias tóxicas a la misma.
Conductos de agua– Ya sea la propia inclinación del tejado y/o una serie de canalones o conductos que dirijan el agua captada al depósito. Deben de dimensionarse correctamente para evitar que se desborden y que se pueda desaprovecharse parte del agua.
Filtros– deben de eliminar el polvo y las impurezas que porte el agua. Existen múltiples sistemas de filtrado que van desde la simple eliminación de las impurezas mas gruesas hasta los sistemas que permiten la potabilización y el pleno uso del agua. También existen filtros que permiten desechar automáticamente los primeros litros de agua recolectados en cada lluvia para permitir un lavado de la superficie colectora que elimine las impurezas que pueda haber.
Depósitos o aljibes– Son los espacios en los que queda almacenada el agua recolectada. Serán de diferentes tamaños en función del agua que se pueda y quiera almacenar. Las paredes del depósito deben de ser de materiales que permitan la correcta conservación del agua. Tradicionalmente los aljibes se construían como un espacio enterrado delimitado por muros. En la actualidad existen también depósitos plásticos especialmente acondicionados para contener esta agua. (Tanques metálicos, depósitos plásticos etc.…) que también pueden ir enterrados.
Sistemas de control– Estos son sistemas opcionales que gestionan la alternancia de la utilización del agua de la reserva y de la red general. Es decir cuando el agua de lluvia se acaba pasa automáticamente a suministrar agua de la red. En el momento que vuelve a llover y se recarga el depósito pasa de nuevo a emplear el agua de la red.
VENTAJAS

  • Ahorro evidente y creciente en la factura del agua. Puede suponer un 80% del total de agua demandada por una vivienda.
  • Uso de un recurso gratuito y ecológico.
  • Pueden recibir subvenciones en función del municipo
  • Contribución a la sosteniblidad y protección del medio ambiente
  • Disponer de agua en periodos cada vez más frecuentes de restricciones y prohibiciones
  • Una buena instalación de recogida de agua es sencilla y, por tanto, existen riesgos mínimos de averías y apenas requiere de mantenimiento.
  • Aprovechar el agua pluvial tiene otras ventajas a la hora de lavar nuestra ropa; al ser el agua de lluvia mucho más blanda que la del grifo, estamos ahorrando hasta un 50% de detergente.
  • Mitigan el efecto erosionador de las avenidas de aguas por la actividad pluvial

Para mantener la calidad del agua de lluvia, es recomendable aislarla en tanques enterrados bajo tierra.

Alimentos de temporada, beneficio asegurado

Aunque existen determinados alimentos que podemos encontrar prácticamente a lo largo del año en los supermercados y grandes superficies, lo cierto es que en realidad disponen de un periodo de temporada. ¿Y qué significa que un alimento sea de temporada? Fundamentalmente que es el periodo de tiempo durante el cual podemos estar completamente seguros de que el alimento se encuentra en su mejor momento.

Las cámaras frigoríficas, las conservas, las nuevas técnicas de cultivo… consiguen que podamos consumir cualquier fruta o verdura sea la estación que sea. Además, en un mundo globalizado, las distancias se han hecho cortas por lo que el comercio de productos perecederos entre países distantes es posible. Ante la gran variedad de productos durante todo el año en nuestros mercados nos hemos olvidado de cuándo es realmente la temporada de cada uno de ellos, perdiéndonos los beneficios de consumirlos en dicha época del año.

Mejor sabor
Una de las principales ventajas de comer alimentos de temporada es el hecho de que será mucho más sabrosos, puesto que podrán crecer en la región en que vivimos, sin necesidad de invernaderos u otras técnicas que hacen que esta pierda el sabor. De esta forma, se recogerá justo en el punto de maduración exacto y conservará todo su sabor y aroma, sin tener que pasar por cámaras frigoríficas.
Más sanos
Así mismo, no será necesario usar productos químicos ni pesticidas. Las propiedades y beneficios de los alimentos se mantendrán intactos y podremos aprovecharlos al máximo. Cabe destacar también que la naturaleza es sabia y nos ofrece las frutas cuando más las necesitamos.
Más baratos
A la vez, el precio de los alimentos de temporada será más bajo, ya que no será necesario cultivarlos en otras regiones e importarla, de esta forma se reducen costes y los precios serán más competitivos.
Resumiendo…

  • Conservan y mantienen sus propiedades nutricionales intactas. Se mantiene su aporte de vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales.
  • Al igual que conservan sus beneficios nutricionales también mantienen sus cualidades organoépticas, es decir: textura, apariencia y sabor mucho más intenso.
  • Son alimentos mucho más saludables, ya que han crecido de forma natural en los árboles o en el suelo sin necesidad de usar productos que favorezcan su rápido desarrollo al haber sido recolectados en su momento justo de maduración.
  • Precios más económicos y baratos al haber crecido de forma natural.
  • Favorecemos la diversidad de los cultivos, así como del mantenimiento de una agricultura tradicional y local.

 
¿Qué alimentos están es su mejor momento? Los puedes ver en este documento.