Ahorra agua siguiendo unos sencillos consejos

El uso y abuso indiscriminado de nuestros recursos naturales conlleva innumerables problemas a nuestro entorno, cambiando la forma en que nos desenvolvemos y desarrollamos. Es imperativo utilizar de forma responsable nuestros recursos naturales, así que lo mejor es empezar por casa. Además, ayudando a nuestro planeta estaremos ahorrando en las cuentas de fin de mes.

Ahorrar agua en casa no es sólo importante para nuestro bolsillo, sino para un consumo más sostenible de los recursos del planeta. Para que seamos más conscientes de la importancia de tener acceso a un servicio tan básico como es el agua potable, no está de más saber que más de 750 millones de personas aún no tienen acceso a ella, ¡unas 12 veces la población de España!

Teniendo en cuenta que cada uno de nosotros consumimos en nuestras casas una media de 300 litros de agua al día, si queremos seguir disfrutándola, debemos de ser conscientes de este problema y tratar de usarla correctamente y no contaminarla. La falta de agua es un problema cada vez más importante, todos debemos concienciarnos de la importancia de ésta e intentar poner nuestro granito de arena para conseguir ahorrar toda la que podamos, y para ello debemos tener en cuenta unos sencillos gestos cotidianos con los que poder conseguirlo.

  1. Compra electrodomésticos ecológicos y no olvides poner la lavadora y el lavavajillas con la carga completa y el programa adecuado.

2. No friegues bajo el chorro de agua. Llena una pila para enjabonar y otra para aclarar. Esto supone un ahorro de 115 litros cada vez.

  1. Cierra el grifo mientras te lavas los dientes, te afeitas o te enjabonas las manos. Un grifo abierto consume hasta12 litros de agua al minuto. Grifo (Consumos)
    - Grifo abierto: 5-10 litros/minuto
    - Grifo que gotea: 30 litros/día
    - Grifo que gotea seguido: 700 litros/día
    - Lavado a mano: 18 litros/4 cubiertos

  2. No te bañes, dúchate, y cierra también el grifo mientras te estás enjabonando, así también reducirás notablemente el consumo de agua.

  3. Coloca una papelera en el baño, recuerda que el inodoro no es un cubo de basura y que esas descargas de la cisterna son totalmente innecesarias y fáciles de evitar. Además de ahorrar agua, cada vez que tiras de la cisterna gastas entre 6 y 12 litros de agua, también evitarás que los residuos que tires por el desag?1/4e lo taponen y dificulten así el trabajo de las depuradoras.

  4. No dejes correr el grifo para enfriar el agua, ten una botella en la nevera, y si tienes por costumbre poner una jarra de agua en la mesa recuerda que la sobrante puedes utilizarla perfectamente para lavar las verduras y regar las plantas.

  5. Coloca filtros en duchas y bañeras, reducirás el consumo hasta un 50 %.

  6. Mantén los grifos de tu hogar a punto, reparando aquellos que lo necesiten, así evitarás que goteen; ten en cuenta que una gota no significa nada, pero 30 gotas por segundo suponen un gasto de 15 litros de agua al día.

  7. Instala una cisterna de doble pulsador, así podrás reducir el consumo de agua hasta la mitad.

  8. Si tienes plantas riégalas por la noche o al amanecer, evitarás que el sol evapore el agua y no tendrás que regarlas tan a menudo.

Las casas geodésicas. Sostenibilidad a precio ajustado

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La cúpula geodésica, popularizado por el científico Buckminster Fuller en los mediados del siglo 20, es la estructura más fuerte que conoce la humanidad, capaz de soportar vientos o la acumulación de nieve (son comunes en la antártica como observatorios y laboratorios). Cuanto más sopla el viento, al no tener superficies de succión este lo rodea y lo tiende a afirmar más al suelo. Ninguna estructura cubierta es tan estable y fuerte. No es coincidencia que los bunker de guerra tengan esta forma.
 
La estructura geodésica consigue por un lado reducir la cantidad de material utilizado (madera en las envolventes y la estructura, y celulosa natural como aislamiento térmico), y por otro, construir en un breve espacio de tiempo, ya que gran parte del trabajo se realiza en taller y luego el montaje es sistemático.
Economía. 
Una cúpula es la forma geométrica que encierra la mayor cantidad de volumen mediante la menor área de superficie. Mayor ahorro de material de construcción para encerrar vida útil o área de trabajo, que cualquier estructura con otra forma.
Control de la Temperatura. 
Las cúpulas geodésicas desde su descubrimiento, han sido uno de los refugios más seguros en las zonas con climas más extremos y violentos del planeta, puesto que la exposición al frío en invierno y al calor en verano es menor. La trasmisión de temperatura es un factor directo entre la superficie expuesta o área de la pared exterior. Una cúpula al ser esférica tiene menos área de recubrimiento, por unidad de volumen interno, y por ello la ganancia o perdida de temperatura es menor.
La forma interior hace que se produzcan flujos de aire caliente o frio que pueden utilizarse para controlar la temperatura interna, estabilizarla y uniformarla, eliminando así los posibles puntos fríos. Debido a esta forma actúa como reflector gigante hacía la parte inferior, reflejando y concentrando el calor en el interior, lo que previene además la perdida radial del calor.
Una construcción segura. 
Debido a su forma, la cúpula geodésica es una construcción estable, ya que al aplicar una presión sobre ella, esta se reparte (hasta cierto grado) por toda la estructura.
Al estar compuesta por triángulos, podemos decir que tiene una estabilidad única, ya que el triangulo es el único polígono indeformable por naturaleza. Lo cual confiere a la cúpula una estabilidad única. Los triángulos interconectan de forma que sus lados forman una red Geodésica de “círculos máximos” (también conocidos como hiladas), que dotan de consistencia y fuerza al conjunto. Las cúpulas tienen una distribución uniforme de su peso sobre el plano de apoyo mediante su anillo inferior y un bajo centro de gravedad, lo cual le confiere una gran ventaja frente a otras construcciones a la hora de enfrentarse a terremotos.
Los fuertes vientos generados por tornados, huracanes y tormentas, al chocar contra los aleros, y cornisas de las viviendas convencionales, generan una presión negativa del aire, capaz de introducirse por debajo destruyendo total o parcialmente las cubiertas y dejando a los ocupantes expuestos. Sin embargo, la forma aerodinámica de una cúpula geodésica y la ausencia de elementos de succión, ofrecen la mejor protección contra los vientos sea cual sea la dirección.
Poco tiempo de montaje.
Semanas, días e incluso horas puede ser el tiempo empleado en construir una cúpula geodésica, dependiendo de la complejidad. Con la posibilidad en algunos casos de desmontar y volver a montar.

La agricultura ecológica puede alimentar al mundo

La agricultura ecológica, también llamada orgánica o biológica, se basa en el cultivo que aprovecha los recursos naturales para, por ejemplo, combatir plagas, mantener o aumentar la fertilidad del suelo, etc., sin recurrir a productos químicos de síntesis como fertilizantes, plaguicidas, antibióticos, y similares, y en la no utilización de organismos que hayan sido modificados genéticamente. De esta forma se consiguen alimentos más naturales, sanos y nutritivos.
Los productos ecológicos, al ser elaborados de forma más artesanal y cuidadosa, recuperan los gustos originales y tienen mejor sabor. Debido a que las plantas sólo son regeneradas y fertilizadas orgánicamente, éstas crecen más sanas y se desarrollan de mejor forma, conservando el auténtico aroma, color y sabor. Por ello, muchos consumidores prefieren alimentos ecológicos, ya que conservan el verdadero gusto de cada ingrediente y les permite recuperar el sabor tradicional de los alimentos. Además, los alimentos ecológicos se conservan mejor que los convencionales.
Los críticos han sostenido durante mucho tiempo que la agricultura orgánica es ineficiente debido a que necesita más tierra para poder producir la misma cantidad de alimento, pero en la investigación se describen casos en que el rendimiento de los cultivos ecológicos puede ser más elevado que el de los cultivos convencionales. Los investigadores explican que en condiciones de sequía extrema, algo que se espera que aumente como consecuencia del cambio climático, las granjas que se dedican al cultivo ecológico tienen la capacidad de tener un alto rendimiento gracias a la mayor capacidad de retención de agua de los suelos ecológicos.
¿Quién practica la agricultura ecológica?
En la actualidad, 2.600 millones de personas (cerca del 40% de la población mundial), son pequeños agricultores. Estos son los agricultores que producen la mayor parte de los alimentos que consumimos.Millones de agricultores de todo el mundo practican la agricultura ecológica, demostrando que es posible producir alimentos suficientes con rentables métodos ecológicos.
Ejemplos de agricultura ecológica en todo el mundo.
España es el país que, por cuarto año consecutivo, se ha situado a la cabeza del pelotón en la Unión Europea en cuanto a la superficie destinada a la agricultura ecológica, alcanzando ya la cifra de 1.845.039 hectáreas lo que representa un crecimiento en del 11,76%. Es el claro ejemplo de que la agricultura ecológica es viable y que es la única solución para salvar a la agricultura y permitir el desarrollo rural, más aún en estos momento de profunda crisis socio-económica y ecológica.
La agricultura ecológica¿En qué se basa la agricultura ecológica?

  • Se cultiva una combinación de diferentes cultivos y variedades de plantas (asociación de cultivos) en el mismo campo, huyendo de los monocultivos que se utilizan en la agricultura industrial. De esta manera se consiguen muchas sinergias entre cultivos.
  • La diversidad biológica agrícola incrementa la resistencia de las plantas al cambio climático. Se ha demostrado científicamente que, tanto en la naturaleza como en la agricultura, la biodiversidad ofrece una póliza de seguro natural contra los fenómenos climáticos extremos.
  • Potenciar la biodiversidad natural, plantas silvestres, insectos beneficiosos, depredadores… es otra forma de garantizar un equilibrio fundamental para la explotación agrícola.
  • El control de plagas se realiza de forma natural mediante la potenciación de los sistemas naturales de control, por ejemplo mediante la introducción de insectos beneficiosos y pájaros que se alimentan de las plagas y de plantas que repelen a las plagas y atraen a los insectos beneficiosos. No está permitido el uso de productos químicos peligrosos ni el uso de transgénicos.
  • Los abonos naturales también son claves para la agricultura ecológica. Un suelo fértil se consigue con abonos verdes mediante, por ejemplo, el cultivo de leguminosas. La incorporación de estiércol animal y compost también enriquecen el suelo. Éstas son sólo algunas de las maneras de aumentar la materia orgánica y la fertilidad del suelo sin fertilizantes sintéticos. El uso de abonos naturales permite también un ahorro para los agricultores, y además elimina la necesidad de insumos artificiales. Con los abonos naturales, el suelo es rico en materia orgánica, más capaz de retener el agua, y permite una mejor protección contra la erosión.

Beneficios:

  • Aumento de rendimiento de los cultivos: En los Estados Unidos, agronómos compararon campos de maíz sembrados como monocultivos con otros que tenían mayor biodiversidad de cultivos (tres cultivos más tres cultivos de cobertura). Fueron éstos últimos donde se produjo el rendimiento en más de un 100%
  • Suelo más fértil: Un estudio que se llevó a cabo durante 21 años en explotaciones europeas mostró que los abonos ecológicos ofrecen una mejor estabilidad del suelo, mayor fertilidad, y una mayor biodiversidad (incluyendo las lombrices de tierra y más microorganismos) que los suelos fertilizados sintéticamente.
  • Fertilizantes sostenibles: Un meta-análisis de los datos de 77 estudios publicados sugiere que las leguminosas usadas como abonos verdes pueden proporcionar suficiente nitrógeno para reemplazar toda la cantidad de nitrógeno sintético actualmente en uso sin pérdidas en la producción de alimentos.
  • Resistencia a las plagas: Los científicos y los agricultores de Yunnan, China, utilizan la agricultura ecológica  para revertir el “añublo del arroz”, un hongo que es la primera causa de enfermedad en las plantas de arroz. Se mezclaron variedades de arroz susceptibles a enfermedades con otras resistentes alcanzando un rendimiento superior al 89%. Además la incidencia de la enfermedad fue un 94% menor en comparación con la verificada en monocultivo convencional.
  • Agricultura rentable: En Andhra Pradesh, India, la agricultura ecológica ayudó a aumentar los ingresos netos de los agricultores. Los ahorros en productos químicos variaron entre 600 y 6.000 rupias indias (USD $ 15-150) (7.66 a 76 euros) por hectárea, mientras que los rendimientos de los cultivos se mantuvieron estables.

No se trata de que la agricultura ecológica vaya a alimentar ella sola a toda la población mundial, sino de que contribuya al menú global en el que tendrán que participar también otras técnicas, como la agricultura intensiva, la mejora tradicional, y la biotecnología. Para garantizar la alimentación del mundo no hay que centrarse sólo en la producción de alimentos, también es necesario analizar los residuos alimentarios y realizar una correcta distribución alimentaria.

Materiales biodegradables. Pensando en el futuro

Los materiales biodegradables son aquellos que en su mayor parte tienen un origen natural, suelen ser ‘orgánicos’ o fabricados a base de productos orgánicos, y por lo tanto se degradan/ o reciclan sin necesidad de procesos humanos. El calor del sol, la lluvia,  los hongos, el viento, la humedad y las bacterias pueden con ellos y los descomponen de forma natural.
La biodegradación es la descomposición de un organismo por la acción de otros seres vivos como hongos y bacterias, que lo utilizan de alimento. Una práctica que posteriormente se traduce en sustancias básicas para el resto de los seres de la cadena alimenticia. Se trata de un proceso fundamental de la naturaleza, puesto que sin él la Tierra se llenaría de residuos y la vida dejaría de existir ante la falta de realimentación de los procesos biológicos.
Es importante aclarar que un material se denomina no biodegradable cuando el tiempo que necesita para degradarse es extremadamente largo o supera la capacidad de los organismos descomponedores para procesarlos. Las bolsas  de plástico, por ejemplo, pueden llevar entre 100 a 200 años para degradarse; las latas de aluminio pueden tardar más de 450 años; los pañales desechables varían entre los 5 y los 120 años, dependiendo de sus materiales; y, las botellas de vidrio más de 4000 años.

Productos Biodegradables vs no Biodegradables

La diferencia entre ambos tipos de productos es abismal, la incidencia final en la naturaleza es el valor por el cual debemos medirlos. Para entender mejor la importancia de los productos biodegradables hablemos de las consecuencias de los productos no biodegradables.
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Bolsas de plástico: 12 a 20 años.
Botella de vidrio: cerca de 4000 años.
Calcetines hechos de lana: 1 a 5 años.
Cáscara de naranja: 6 meses.
Cáscara de plátano: 2 a 10 días.
Cuerda: 3 a 14 meses.
Envases de leche: 5 años.
Estaca de madera: 2 a 3 años.
Estaca de madera pintada: 12 a 15 años.
Filtros de cigarrillos: 1 a 2 años.
Hierro: 10000 años.
Papel: 2 a 5 meses.
Pañuelos hechos de algodón: 1 a 5 meses.
Seguramente en algún momento te habrás fijado que algunos productos conllevan la cita “producto biodegradable”, con esto tenemos la seguridad de que poseemos un producto ecológico biodegradable y que su desecho servirá para reutilizarse y convertirse en un nuevo producto.
 
 

Edificios innovadores que aprovechan el agua de lluvia

En países poblados como España, el agua de lluvia es recogida para ir a parar a través de bajantes y canalizaciones, a las redes municipales de saneamiento, sin que se pueda aprovechar para el consumo humano. Un informe de la agencia Europea de Medio Ambiente, advierte de que en España, el precio por el que los consumidores pagan por el agua cubre menos del 50% del coste del tratamiento de las aguas residuales, así que, puede que el precio del agua comience a incrementarse ¿Es el aprovechamiento del agua de lluvia y la utilización de las aguas grises de los edificios una solución eficiente y sostenible y que además puede evitar este incremento?
Es evidente que  el continuo crecimiento de la demanda de agua de buena calidad en cantidades suficientes para todos los usos, supone una evidente presión de cara al medioambiente. Se hace necesario tomar medidas para proteger las aguas comunitarias tanto en calidad como en cantidad.
En España el agua de lluvia no es recolectada por los propios edificios que crecen en nuestras ciudades, sino que pasa directamente al alcantarillado y a las redes municipales de saneamiento para su posterior tratamiento; además las lluvias son escasas y concentradas en el tiempo, y el modelo edificatorio en altura, permite poca superficie de recolección de agua de lluvia. El aprovechamiento del agua de lluvia, podría ser un recurso que garantizara, junto con otras estrategias, la llamada seguridad hídrica: que todos puedan beber, lavarse y regar los cultivos.
esquema-DEFINITIVO1Recoger el agua de lluvia supone utilizar el espacio de los tejados y cubiertas de un edificio para captar el agua que precipita desde el cielo. Esta agua será canalizada, filtrada y almacenada en un gran depósito o aljibe para su posterior uso cuando sea necesario. Los sistemas de captación de agua constan de los siguientes elementos:
Área de captación– Consistente normalmente en el tejado y las cubiertas así como de cualquier superficie impermeable. El material en que se realicen o que de mínimo la cubra las cubiertas deben ser inocuas para el agua (piedras, tejas de cerámica, etc.) y no contener ningún impermeabilizante que pueda aportar sustancias tóxicas a la misma.
Conductos de agua– Ya sea la propia inclinación del tejado y/o una serie de canalones o conductos que dirijan el agua captada al depósito. Deben de dimensionarse correctamente para evitar que se desborden y que se pueda desaprovecharse parte del agua.
Filtros– deben de eliminar el polvo y las impurezas que porte el agua. Existen múltiples sistemas de filtrado que van desde la simple eliminación de las impurezas mas gruesas hasta los sistemas que permiten la potabilización y el pleno uso del agua. También existen filtros que permiten desechar automáticamente los primeros litros de agua recolectados en cada lluvia para permitir un lavado de la superficie colectora que elimine las impurezas que pueda haber.
Depósitos o aljibes– Son los espacios en los que queda almacenada el agua recolectada. Serán de diferentes tamaños en función del agua que se pueda y quiera almacenar. Las paredes del depósito deben de ser de materiales que permitan la correcta conservación del agua. Tradicionalmente los aljibes se construían como un espacio enterrado delimitado por muros. En la actualidad existen también depósitos plásticos especialmente acondicionados para contener esta agua. (Tanques metálicos, depósitos plásticos etc.…) que también pueden ir enterrados.
Sistemas de control– Estos son sistemas opcionales que gestionan la alternancia de la utilización del agua de la reserva y de la red general. Es decir cuando el agua de lluvia se acaba pasa automáticamente a suministrar agua de la red. En el momento que vuelve a llover y se recarga el depósito pasa de nuevo a emplear el agua de la red.
VENTAJAS

  • Ahorro evidente y creciente en la factura del agua. Puede suponer un 80% del total de agua demandada por una vivienda.
  • Uso de un recurso gratuito y ecológico.
  • Pueden recibir subvenciones en función del municipo
  • Contribución a la sosteniblidad y protección del medio ambiente
  • Disponer de agua en periodos cada vez más frecuentes de restricciones y prohibiciones
  • Una buena instalación de recogida de agua es sencilla y, por tanto, existen riesgos mínimos de averías y apenas requiere de mantenimiento.
  • Aprovechar el agua pluvial tiene otras ventajas a la hora de lavar nuestra ropa; al ser el agua de lluvia mucho más blanda que la del grifo, estamos ahorrando hasta un 50% de detergente.
  • Mitigan el efecto erosionador de las avenidas de aguas por la actividad pluvial

Para mantener la calidad del agua de lluvia, es recomendable aislarla en tanques enterrados bajo tierra.

Huertos compartidos: consumo sostenible

El número de huertos urbanos en España se ha disparado en la última década y ha superado ya los 15.000, con una superficie de más de millón y medio de metros cuadrados.
Los huertos compartidos están inspirados en el movimiento inglés Landshare que persigue que uno pueda tener un huerto sin tener un terreno, y que sin apenas gastos pueda obtener alimentos ecológicos y responsables.
A través de Internet, se pone en contacto a quienes quieren disfrutar de un huerto y cosechar sus propias verduras y hortalizas de forma ecológica, pero no disponen de terreno, con aquellas personas o entidades que tienen parcelas pero no tienen tiempo o ganas para trabajarlas, y están dispuestas a cederlas por la mitad de la cosecha. De este modo, hay un beneficio mutuo y todos ganan.
Este tipo de planteamientos también está llegando a la ciudad. A nivel global, la población rural supera ya a la población urbana, y en Europa representa el 80% del total. En este marco cabría plantearse, ya que nos hemos alejado significativamente del entorno natural, introducir elementos propios del campo en el tejido urbano.
Por eso nos gustaría centrarnos en el huerto urbano compartido como unaalternativa ecointeligente para los suelos en desuso de la ciudad. En las ciudades contemporáneas conviven solares vacíos y degradados y se puede percibir una demanda creciente de espacios para pequeñas explotaciones agrícolas, fruto de la preocupación por una alimentación sana y por el atractivo de una actividad de ocio y de relación social que tiene como recompensa vegetales sanos y frescos.

Empleo verde: ¿una salida a la crisis?

El desempleo es uno de los problemas más acuciantes actualmente. El crecimiento de los empleos verdes en España, como el importante peso en sectores como la gestión de residuos, energías renovables y eficiencia energética en el total.
 
¿Qué entendemos por empleo verde?
Empleo verde se define como cualquier actividad profesional que ayude a proteger el medio ambiente y a combatir el cambio climático ahorrando energía y materias primas, fomentando las energías renovables, reduciendo los desechos y la contaminación, o protegiendo la biodiversidad y los ecosistemas. Los empleos verdes no son un sueño utópico. Según el informe Empleo Verde en una Economía Sostenible, elaborado por el Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE), el empleo en el sector ambiental español representaba el 2,6% de la población ocupada, aumentando un 235% en apenas una década.
Además, varios informes a nivel internacional vaticinan que, gracias al enorme potencial de España en este sentido, sería posible la creación de hasta dos millones de empleos verdes de cara a 2020.
Los sectores que más generan empleo verde son:
– La agricultura, que creció en más de un 10% en sólo un año.
– El agua
– Los departamentos de medio ambiente integrados en empresas (11%)
– La energía solar y paneles

La Biomasa, energía renovable y limpia

La biomasa es el conjunto de la materia orgánica, de origen vegetal o animal y los materiales que proceden de su transformación natural o artificial. Incluye específicamente los residuos procedentes de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales, así como los subproductos de las industrias agroalimentarias y de transformación de la madera.
Están, además, los llamados cultivos energéticos para la producción de biomasa lignocelulósica, orientada a su aplicación mediante combustión o gasificación.
biomasaCalderas de pellets
Actualmente, las calderas de pellets, permiten alcanzar altos rendimientos y escasos consumos, empleando exclusivamente leña y pellets, combustibles producidos por la naturaleza y que vuelven a ella gracias a un constante flujo circular. Nuestro país dispone de amplias áreas boscosas y es capaz de ofrecer gran cantidad de leña, recurso con el cual se pueden obtener notables ventajas:
• Está probado que la madera, cuando realiza el ciclo completo de descomposición, libera a la atmósfera una cantidad de CO2 (Anhídrido Carbónico) que es aprovechado posteriormente en el crecimiento y en el desarrollo de las plantas nuevas.
• 2,3 kg de madera seca tienen un poder calorífico igual a 1 litro de gasóleo o de 1 m3 de gas natural. A igualdad de beneficio, lo que cambia es solamente el costo, que para la compra de leña será inferior al 50-60% con respeto a otros combustibles.
La valorización energética de los materiales orgánicos, contribuye a la producción de energía térmica y a la producción de energía eléctrica (instalaciones de tamaño mediano, grande), contribuyendo a limitar las emisiones de anhídrido carbónico y, por tanto, cumpliendo con los compromisos del Protocolo de Kyoto.
Fuente: Ecoforest

La castaña ecológica gallega, un lujo en todo el mundo

En países como Japón o Italia la castaña se ha convertido en un producto venerado para el consumo. Lo utilizan en la cocina para elaborar cremas, pasteles e incluso la conocida marca Hägen Dazs comercializa un helado con sabor a castaña. Japón ya es el mayor consumidor a nivel mundial, 80.000 toneladas al año, que destina a todo tipo de fines culinarios. Un producto del que un 80% terminará en el mercado internacional.
Una parte importante del producto que cada año llega a Japón lo hace desde la fábrica de Alibós, situada en plena Comarca de A Ulloa, en Monterroso. El 70% de la castaña gallega destinada a la industria es comercializada por la factoría lucense, que, situada en el centro de la Comunidad de Galicia, cuenta con una zona con un clima húmedo de temperaturas suaves y gran riqueza de los suelos que favorecen la producción de castañas, hongos y setas. En un radio 150 km. de la fábrica se concentra el 90 % de la producción de castaña de la Península Ibérica por lo que nuestra situación es privilegiada para la transformación de este fruto. aAlibós cuenta, desde el año 2005, con certificados en los estándares IFS Food y BRC Global Standard for Food Safety, las normas de calidad alimentaria más exigentes en el mundo. Además, están certificados como productores y elaboradores de producto ecológico y disponen de productos amparados por la certificación IGP Castaña de Galicia.
erizo-996311Historia de la castaña
Para comprender la situación que vive el sector es necesario remontarse al siglo XVI cuando la patata y el maíz llegados de América se incorporan a la dieta quedando la castaña relegada como alimento para las clases sociales bajas y los animales domésticos. Hoy en día, los mercados más avanzados han conseguido aumentar su demanda como consecuencia de la revalorización de los productos artesanos y su utilización en la alta cocina.
La recogida, una tarea laboriosa
La recogida de la castaña en Galicia constituye una tarea laboriosa condicionada por las inclemencias del tiempo en el que se recoge, los meses de otoño e invierno, y la inexistencia de procesos mecanizados. Recogen el fruto directamente del suelo, tras caer del árbol, y lo almacenan en cajas que luego trasladan en brazos hasta las furgonetas o los tractores.
Una vez extraído del caparazón lo venden a la fábrica monterrosina de Alibós donde los operarios, en su mayoría mujeres, se encargan de calibrarlo y pelarlo antes de ser congelado para su distribución a los mercados nacionales e internacionales.
La campaña de recogida se extiende desde septiembre hasta enero, período en el que la planta de Alibós da trabajo a más de 120 empleados. El resto del año el número de efectivos se mantiene en los 20. Reciben el producto en sus instalaciones de Monterroso donde lo calibran y lo pelan retirando sus dos cáscaras y seleccionando el fruto por su calidad para luego congelarlas y venderlas a industrias o grandes distribuidores, un proceso en el que, como apunta Quinta, el fruto “mantiene todo su sabor, textura y color”.

Las 3 R. Reducir, Reutilizar y Reciclar

Qué son las 3 R?
Reducir, Reutilizar y Reciclar, dan nombre a una propuesta fomentada inicialmente por la organización no gubernamental GreenPeace, que promueve 3 pasos básicos para disminuir la producción de residuos y contribuir con ello a la protección y conservación del medio ambiente. El concepto de las “3R” pretende cambiar nuestros hábitos de consumo, haciéndolos responsables y sostenibles. Para ello, se centra en la reducción de residuos, con el fin de solventar uno de los grandes problemas ecológicos de la sociedad actual.
El reciclaje funciona en cadena y por ello, el simple hecho de tirar nuestra basura en un contenedor u otro es básico para poder disfrutar de los beneficios energéticos obtenidos en el proceso de reciclaje de vidrio e incluso hacernos sonreír al saber que la reutilización de una tonelada de papel salva la vida de 17 árboles.
En nuestro país, la producción total de residuos urbanos se sitúa en torno a los 25 millones de toneladas, cifra que equivale aproximadamente a 464 kilos al año por habitante, y de los cuales solo se recicla o utiliza para compostaje un 27%. Así, la implantación social de los hábitos de Reducción, Reutilización y Reciclaje, acompañada de un cambio de mentalidad drástico y generalizado, se plantea como el único camino posible para una disminución considerable de las cifras antes mencionadas.
En definitiva, Reducir, Reutilizar y Reciclar son tres acciones sencillas, tan fáciles como necesarias. Los hábitos de vida sostenibles y su práctica generalizada no son solo nuestra responsabilidad como habitantes del planeta, o nuestra aportación para paliar los daños que le ocasionamos; también, y sobre todo, son el único modo que tenemos para preservar, y por lo tanto disfrutar de nuestro entorno. Por ello, quizás es el momento de dar el siguiente paso en el cambio de mentalidad y aprender a ver que cuando llevamos a cabo las “3R” no somos nosotros quienes damos, lo que hacemos es recibir.

Vídeo: CEIP MIGUEL DE CERVANTES Esquivias
  1. Reducir es la más importante ya que tiene el efecto más directo y amplio en la reducciónde los daños al medio ambiente, y consiste en dos partes:
    • Comprar menos. Reduce el uso de energía, agua, materia prima; disminuye las emisiones producidas en el transporte del producto, y también minimiza la contaminación producida por su desecho y desintegración.
    • Utilizar menos recursos (agua, energía, gasolina, etc.)se puede lograr con focos y electrodomésticos más eficientes, una casa bien mantenida y hábitos como desenchufar los aparatos eléctricos cuando no están en uso, cerrar el agua de la ducha mientras te enjabonas, etc
  2. Reutilizar. Significa alargar la vida de cada producto desde cuando se compra hasta cuando se tira. La mayoría de los bienes pueden tener más de una vida útil, sea reparándolos o utilizando la imaginación para darles otro uso. Reutilizar también incluye la compra de productos de segunda mano, ya que esto alarga la vida útil del producto.
  3. Reciclar. Se trata de rescatar lo posible de un material que ya no sirve para nada (comúnmente llamado basura) y convertirlo en un producto nuevo. Por ejemplo, una caja vieja de cartón se puede triturar y a través de un proceso industrial o casero convierte a papel nuevo. Muchos municipios ya lo tienen integrado a su sistema de recolección de basura.