¿Contaminantes hormonales o alimentos ecológicos? Usted decide

¿Contaminantes hormonales o alimentos ecológicos? Usted decide

La exposición a ciertos compuestos químicos introducidos en el medio ambiente por la actividad humana, así como la aparición de nuevos síndromes y desarrollo de enfermedades específicas de causa no bien conocida, han sugerido una nueva hipótesis de interés clínico conocida como la disrupción endocrina.
Estos compuestos químicos son los denominados contaminantes hormonales o disruptores endocrinos.
Podemos distinguir dos fuentes de Contaminantes Hormonales: procedentes de alimentos:

  • los pesticidas organoclorados
  • los contaminantes hormonales que forman parte de nuestro entorno.

Estos últimos están presentes en ciertos productos de uso cotidiano, como en el revestimiento de las latas de conserva, el plástico con el que están fabricados los biberones, el espermicida que llevan incorporados los preservativos, el producto que se usa como sellador de los dientes, algunos materiales de uso sanitario, detergentes industriales, filtros solares o cosméticos. La lista es importante, y cada vez se incorporan más productos, por lo que es posible que la exposición humana sea masiva.

Los pesticidas, una vez aplicados, se degradan en el medio, generando sustancias menos activas y por tanto menos tóxicas, pero por desgracia esta degradación no siempre es suficiente. La relevancia del tema ha llevado a la realización de diversos estudios con el fin de monitorizar las concentraciones de pesticidas presentes en los alimentos.

Los alimentos en los que generalmente se encuentran más residuos de pesticidas corresponden a los vegetales, tubérculos y frutas frescas, sobre los cuales se deposita en forma directa el pesticida. En España, no obstante, otros muchos estudios han observado que frecuentemente alimentos como la carne, el pescado, los huevos, la leche, la mantequilla, el queso o los cereales contienen pesticidas tales como DDE, PCB, hexaclorobenceno e isómeros del lindano. También se han publicado datos referentes a los niveles de lindano, HCB, aldrín, DDT y sus metabolitos en muestras de miel de España y Portugal.

Los disruptores endocrinos se han relacionado con efectos adversos sobre la salud humana y de poblaciones animales, como el incremento de determinados tipos de neoplasias, malformaciones y disfunciones del aparato reproductor, formas de neurotoxicidad o alteraciones en la respuesta inmune, debido a su capacidad de alterar el equilibrio hormonal

Las concentraciones de pesticidas organoclorados encontradas en tejidos humanos están muy relacionas con los hábitos alimentarios. Por lo que evitar el consumo de alimentos tratados con estos pesticidas, así como animales alimentados con plantas tratadas con estos compuestos, puede disminuir las probabilidades de resultar afectado por sus efectos: disfunciones tiroideas, alteraciones en el crecimiento, aumento en la incidencia de problemas relacionados con el tracto reproductor masculino, disminución de la fertilidad, pérdida en la eficacia del apareamiento, anomalías del comportamiento, alteraciones metabólicas evidentes desde el nacimiento, desmasculinización, feminización y alteraciones del sistema inmune, o incluso el aumento de la incidencia de diferentes tipos de cáncer.

El control al que son sometidos los alimentos con certificado ecológico nos garantiza que ni en los alimentos ni en los envases hay presencia de estos compuestos.

 

Guillermo Castro (Biólogo) y Patricia Ibarra (Ecological Galicia), del equipo de EcoGalia

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