Seguimos con la quinta parte de la serie para crear nuestro propio huerto ecológico. Vamos con algo muy imoportante: compostaje y la fertilidad.

Qué debemos saber, si queremos tener un huerto ecológico. Capítulo 5: compostaje y fertilidad

Seguimos con la quinta parte de la serie para crear nuestro propio huerto ecológico. Vamos con algo muy imoportante: compostaje y la fertilidad.

El compost, aparte de ser fuente de nutrientes, alberga millones de microorganismos, airea y esponja la tierra, mejora el drenaje, facilita el desarrollo radicular y ayuda a la retención de agua y nutrientes en toda clase de suelos, los cuales, si careciesen de materia orgánica, podrían lixiviarse por el arrastre que produce el agua de lluvia.

Las necesidades de abonado varían de unas plantas a otras, ya que algunas precisan de grandes cantidades de materia orgánica (de 3 a 6 kg/m2) y poco descompuesta (patatas, tomates, alcachofas, calabacines, calabazas), mientras que otras necesitan abono bien descompuesto (apio, espinacas, coles y puerros). En el extremo opuesto tenemos las plantas poco exigentes (ajos, cebollas, habas, nabos, rabanitos), que apenas necesitan compost e incluso toleran mal su presencia y en una zona intermedia estarían aquellas que requieren un compost muy descompuesto o mantillo viejo (zanahorias, judías, lechugas, escarolas, guisantes y remolacha).

Realizando buenas asociaciones y sobre todo, aplicando la rotación de cultivos según la exigencia de nutrientes de las plantas, conseguiremos aprovechar al máximo la materia orgánica aportada.

5.1. Compostaje

La palabra “compost” proviene del latín y significa “poner junto”, y efectivamente, el compost es el resultado de mezclar diferentes elementos para obtener un único producto final.

Se trata de imitar y acelerar los procesos que se dan en los ecosistemas del suelo, donde los restos vegetales y animales son degradados por la acción de los microorganismos, bacterias y otros organismos vivos.

a) Elementos y factores que determinan un buen compostaje:

En el momento de su elaboración entran en juego diversos factores, desde el tipo de materias orgánicas que empleamos, su procedencia, su estructura o fase de degradación en que se hallan, hasta el sistema de compostaje que vayamos a emplear.

Factores positivos

-Una correcta proporción en la mezcla de distintas estructuras y tipos de fibras orgánicas.

-La fermentación, es decir, es necesario contar con fermentos naturales procedentes del estiércol animal (lactobacilus o cuajo de leche) e incluso encontraremos en el mercado activadores del compost. La fermentación es un proceso aerobio, o sea, que sucede en presencia de Oxígeno.

Fermentación huerto ecológico

Factores negativos

-No disponer de un volumen adecuado de materiales para compostar o que los que dispongamos estén demasiado secos.

-La falta de aireación, que daría lugar a fermentaciones anaerobias, nada aconsejables.

-Un PH inadecuado, excesivamente ácido o demasiado alcalino, puede llegar a inhibir la actividad bacteriana.

-Hay que tener también, especial cuidado con la presencia de sustancias tóxicas (herbicidas, antibióticos, etc.), que pueden inhibir la labor de la micro y macro fauna que participa activamente en los procesos de compostaje.

Factores decisivos

– El tamaño y la estructura de los materiales a compostar, que influirán en la velocidad de descomposición. Lo ideal es la mezcla de distintos grosores, ya que las partículas pequeñas serán atacadas por los microorganismos, activando la descomposición y las más grandes favorecerán la aireación y la consiguiente proliferación de bacterias aerobias.

-El volumen, que debe ser como mínimo de 1 m3.A partir de 5 meses el compost ya puede utilizarse como fresco, pero si lo que queremos es compost maduro, el proceso durará entre 6 y 9 meses y a partir del año se convertirá en mantillo y ya no mejorará más con el tiempo, con lo cual es aconsejable utilizarlo antes.

Relación Carbono/Nitrógeno, que debe ser equilibrada. Entre los aportes ricos en Carbono está la celulosa, que puede proceder de madera de las podas, serrín, hierba seca e incluso restos de cartón y papel, siempre que no contengan tinta ni pegamentos. Y en cuanto al Nitrógeno, lo encontraremos en el estiércol, restos animales, plantas frescas, restos de verduras, leguminosas, etc.

-El PH debe estar entre 6 y 7, porque tanto el exceso de acidez como la elevada alcalinidad ralentizan o bloquean el proceso de descomposición.

-La Temperatura deberá mantenerse entre 35º C y 65ºC, como señal de intensa actividad de los microorganismos termófilos. Pero si el compost supera los 70ºC conviene regarlo o voltearlo para que no se queme, ya que perdería una buena parte de su riqueza.

-El Aire es imprescindible para que se produzca la descomposición aerobia y si no fuese suficiente con la mezcla de materiales finos y gruesos, puede removerse.

-La Humedad, no debe ser excesiva, es decir, el compost no debe estar ni demasiado húmedo ni demasiado seco. Puede equilibrarse añadiendo agua o variando la proporción de materiales secos y/o húmedos.

La humedad en huertos ecológicos

b) Métodos de compostaje

En superficie. Es un buen sistema para climas húmedos y baja incidencia de radiación solar, ya que los rayos UVA son bactericidas. Se realiza depositando la materia orgánica sobre la tierra o ligeramente mezclada con la capa superficial (podemos verlo como práctica cultural, con los restos de la cama de los animales extendidos sobre la superficie de nuestros campos).

Compostaje en superficie en un huerto ecológico

En Montón. Elegido un buen emplazamiento, que será sombreado y protegido del viento, se colocan en la base ramas o paléts, para mantener la aireación y sobre ellos iremos amontonando los diferentes materiales, cuidando de alternar los ricos en N y en C.

El tamaño aconsejable es de 1m3 y unos 700kg de materia orgánica y conviene cubrirlo y protegerlo con una capa de tierra, paja o madera triturada.

Compostaje en montón en un huerto ecológico

Compostero doméstico. Adecuado para cuando tenemos poco material que compostar, proveniente sobre todo de los restos de cocina, cultivos o hierbas de un pequeño huerto o jardín y los encontraremos de todo tipo y tamaño en el mercado. Como en todos los casos, elegiremos un emplazamiento protegido del frío, del viento y del sol intenso en verano.

Composteros domésticos para huerto ecológico

Vermicompostaje. En donde las lombrices se alimentan de restos orgánicos y los trasforman en su tubo digestivo, produciendo una sustancia orgánica muy rica en nutrientes, conocida como HUMUS de lombriz o vermicompost, llamada HUMUS de lombriz. La especie de lombriz más conocida es la roja de California, pero hay algunas autóctonas en nuestra tierra.

Vermicompostaje en huerto ecológico

Existen en el mercado varios composteros domésticos, que apenas ocupan espacio y no generan olores, ya que la actividad de las lombrices airea los restos y no se acumulan gases.

5.2. Abonos verdes

Es una práctica tradicional conocida desde hace siglos y consiste en cultivar una o varias plantas para luego enterrarlas y así fertilizar el cultivo siguiente. En el huerto puede hacerse si disponemos de una parte del terreno que no vayamos a cultivar, en invierno o si ha habido un grave problema de plagas o malas hierbas (adventicias).

Abonos verdes

Los abonos verdes suelen sembrarse en otoño y enterrarse en primavera o sembrar en primavera y enterrar en verano. Y lo más importante de todo es que hay que cortarlos en el momento preciso, cuando la planta esté en flor. Una vez cortado y picado se deja un par de semanas en la superficie del suelo para que pierda la humedad, para enterrarlo un poco posteriormente durante otro par de semanas, para que continúe el proceso de compostaje y pasado este tiempo puede ya enterrarse a unos 20cm de profundidad, esperando unas tres semanas antes de sembrar el nuevo cultivo.

5.3. Abonos orgánicos: Purines de plantas

Existen diversos purines de plantas y de algas, que tienen efecto fertilizante sobre los cultivos y el suelo. Pueden aplicarse con pulverizador, diluidos en agua, sobre las plantas o directamente al suelo, preferentemente a última hora del día, al caer la tarde, porque el sol muy fuerte podría quemar las plantas.

  • Purín de Ortiga: necesitamos 1kg de ortiga troceada para 10 litros de agua sin cloro y un recipiente que no sea metálico. Se remueve cada día y del tiempo que dejemos macerar dependerá su uso ( a los 3 días, colando el líquido obtenido, servirá como repelente de plagas; a partir del 5º día aproximadamente, la descomposición habrá aumentado y con ello el número de bacterias, las cuales empiezan a fijar el Nitrógeno, con lo cual nos servirá de fertilizante. Pero si dejamos macerar más tiempo, el purín ya no servirá, pues habrán muerto todas las bacterias).

Purín de ortiga

  • Purín de Consuelda: planta muy apreciada en el huerto por el poder fertilizante de sus hojas, muy ricas en Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Pero lo realmente curioso es que puede usarse como compost instantáneo, simplemente dejando secar sus hojas durante 48 horas y aportándolas entre los cultivos más exigentes (tomate).

5.4. Abonos minerales

Serán necesarios cuando nos encontremos con suelos muy desequilibrados, como en el caso de los suelos ácidos,, donde son precisas aplicaciones regulares de Calcio para frenar los procesos de degradación.

abonos minerales

Encontraremos estos abonos en el mercado, que podrán aportarse directamente al suelo o en la pila de compost, pero no hay que olvidar que tenemos a mano un abono mineral fácil de obtener, como es la ceniza de madera.

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