Huertos compartidos: consumo sostenible

El número de huertos urbanos en España se ha disparado en la última década y ha superado ya los 15.000, con una superficie de más de millón y medio de metros cuadrados.

Los huertos compartidos están inspirados en el movimiento inglés Landshare que persigue que uno pueda tener un huerto sin tener un terreno, y que sin apenas gastos pueda obtener alimentos ecológicos y responsables.

A través de Internet, se pone en contacto a quienes quieren disfrutar de un huerto y cosechar sus propias verduras y hortalizas de forma ecológica, pero no disponen de terreno, con aquellas personas o entidades que tienen parcelas pero no tienen tiempo o ganas para trabajarlas, y están dispuestas a cederlas por la mitad de la cosecha. De este modo, hay un beneficio mutuo y todos ganan.

Este tipo de planteamientos también está llegando a la ciudad. A nivel global, la población rural supera ya a la población urbana, y en Europa representa el 80% del total. En este marco cabría plantearse, ya que nos hemos alejado significativamente del entorno natural, introducir elementos propios del campo en el tejido urbano.

Por eso nos gustaría centrarnos en el huerto urbano compartido como unaalternativa ecointeligente para los suelos en desuso de la ciudad. En las ciudades contemporáneas conviven solares vacíos y degradados y se puede percibir una demanda creciente de espacios para pequeñas explotaciones agrícolas, fruto de la preocupación por una alimentación sana y por el atractivo de una actividad de ocio y de relación social que tiene como recompensa vegetales sanos y frescos.

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas