Impacto del cambio climático en los animales

Los animales y las plantas suben las montañas en busca de temperaturas más frescas. Algunas especies de peces ocupan menos espacio y tienen menos abundancia. Otras especies disminuyen en número, incapaces de adaptarse al cambio climático, la extinción es un posible resultado. Los cambios climáticos pueden alterar el delicado equilibrio en la red de la vida que une a las especies de los ecosistemas individuales. Temperaturas más cálidas pueden hacer que los insectos emerjan demasiado pronto para las aves migratorias que dependen de los insectos recién nacidos como fuente de alimento en sus viajes estacionales.

Un estudio publicado en la revista Nature Climate sugiere que el cambio climático ha hecho que animales y plantas se encojan debido al aumento de temperatura y la escasez de agua. Los investigadores advirtieron que este fenómeno podría tener implicaciones profundas en la producción de alimentos.

“Muchas especies ya exhiben tamaños más pequeños como resultado del cambio climático y muchas otras son propensas a encogerse en respuesta a las reglas fundamentales ecológicas y de metabolismo”, escribieron Jennifer Sheridan y David Bockford en su ensayo. “Esto podría tener un impacto negativo tanto en los cultivos como en fuentes de proteínas, como el pescado, que son importantes para la nutrición de los seres humanos”, advirtieron.

Los expertos hicieron un seguimiento de las especies desde los registros fósiles hasta decenas de estudios que muestran que muchas plantas y criaturas como arañas, escarabajos, abejas, hormigas y cigarras se han encogido con el tiempo en relación con el cambio climático. Ellos citaron un experimento que demuestra cómo plantas y frutas son entre un 3 y un 17% más pequeños por cada grado centígrado de calentamiento. Cada grado de más también reduce entre un 0,5 y un 4% el tamaño del cuerpo de marinos invertebrados y entre un 6 y un 22% el de los peces.

La evolución observada en el oso polar, cuyo tamaño craneal ha disminuido y está modificando su forma por el estrés que le provoca el deshielo (depende de un medio helado que está desapareciendo), es una de las más significativas y sorprendentes, pero la ciencia descubre casos constantemente.

El calentamiento global, por otra parte, multiplica la incidencia de algunas enfermedades y también aumenta el número de parásitos. Ello influye en tasa de infestación parasitaria, tal y como les ocurre a los lemures de Madagascar, donde su proliferación representa una amenaza para la especie y, a su vez, para la salud pública, pues son vector de enfermedades que pueden afectar al ser humano.

Igualmente, el aumento global de las temperaturas pone contra las cuerdas a algunas especies y, por otro lado, hace que se colonicen áreas, es decir, que se conquisten nuevas regiones, bien sea por la huida del hábitat donde se encontraban o porque las nuevas condiciones climáticas permiten su expansión a nuevos lugares. Es lo que sucede con la llegada de la araña conocida como viuda negra, propias de los países tropicales, a Francia o Bélgica, una especie que está ganando territorio por su capacidad para adaptarse al clima de estos países, por otro lado similar.

Migraciones y especies invasoras

De este modo, la llegada de nuevas especies a nuevos lugares por migraciones provocadas por el cambio climático pueden ocasionar el declive de muchas especies nativas, tal y como pudiera ocurrir con la introducción de especies invasoras por la acción del hombre, como tantas veces ocurre. Y, del mismo modo, éstas proliferan con mayor o menor éxito en función de las condiciones climatológicas que se encuentren, por lo que el cambio climático de nuevo ejerce una influencia importante (casos, por ejemplo, de peces nativos de Estados Unidos que se extienden en ríos de España y Francia o de las pitones birmanas de origen asiático, asilvestradas en los Everglades de Florida).

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas